Socialmente existe una falsa idea sobre la fortaleza de los hombres o de su “hombría”. A veces es mal visto que éste exprese emociones o que se muestre vulnerable, lo que dificulta que pida ayuda por temor a ser percibido como débil.

Lo que realmente hace frágil a una persona, sea hombre o mujer, es cargar un dolor o problema por sí solo, en especial cuando se trata de adicciones; se requiere de fortaleza y valor para solicitar y aceptar ayuda.

Si este es tu caso, queremos ser parte de esta decisión, contáctanos

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