Un ejemplo si hemos pasado la mayor parte de nuestras vidas aislados de nuestros sentimientos, podríamos tender a irnos a los extremos. Es decir compensarlo a través de examinar todo incidente de manera minuciosa. Analizar los sentimientos de esta manera puede ser agotador.

Y una realidad innegable es que la práctica diaria de expresar nuestros sentimientos se puede adquirir si nos rodeamos de personas que son francos y honestos con sus sentimientos, y de esta forma nos sentiremos más seguros para expresar los nuestros.

Recuerda que no tenemos que sufrir nuestro dolor en silencio, a veces el mismo silencio es el que promueve el sufrimiento, podemos elegir hablar de nuestras emociones con alguien de confianza o con un especialista. Si requieres apoyo u orientación te invitamos a escribirnos al siguiente link: http://bit.ly/1k3SEXd

 

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