Las drogas producen, al ingerirlas, un efecto placentero, el cual provoca que sea muy atractivo volver a tomarlas. El consumo continuo conlleva el riesgo de convertirse en un hábito o adicción; deja de ser una decisión el consumir para pasar a ser una necesidad, una dependencia.

Artículos Relacionados

Teléfonos

5681 3011

(01) 800 0070 200

×