FALSO:

el alcohol es una sustancia depresora del sistema nervioso central que deteriora diversas funciones como el habla y la motricidad. La “energía” de la que se habla es más bien una desinhibición del juicio y de las funciones mentales superiores que llevan a la sensación de poca preocupación y “relajamiento”.

UNAM Ced. Prof. 1467928‏

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