Las drogas producen, al ingerirlas, un efecto placentero, el cual provoca que sea muy atractivo volver a tomarlas. El consumo continuo conlleva el riesgo de convertirse en un hábito o adicción; deja de ser una decisión el consumir para pasar a ser una necesidad, una dependencia.

UNAM Ced. Prof. 1467928‏