¿Cuán a menudo me encuentro todavía impaciente con el ritmo de la vida? Pero hoy, cuando las cosas no suceden de acuerdo con mis planes, puedo entender que hay una razón y puedo aprender a aceptar la realidad”.

“Debo de tener presente que el tiempo de espera no necesariamente significa tiempo perdido, aún los momentos de quietud, tienen algo que enseñarme”. Valor para cambiar, Grupos de Familia Al-anon.

UNAM Ced. Prof. 1467928‏

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