Tanto el alcoholismo como la adicción son una enfermedad que contagia a la familia. La presencia del consumo de drogas en el hogar, afecta a la persona que abusa de ellas y a sus familiares. Los vínculos se van desgastando, se pierde la confianza y en ocasiones se deja de ver como un problema.

Algunas personas con adicción voltean a ver su historia familiar y observan a abuelos o padres que han vivido el mismo problema, sin reconocerlo como tal. La conciencia y la información pueden romper este patrón, sanar el contagio familiar y evitar que se replique en hijos y futuras generaciones.

No estás solo, recuerda que otras personas están en esta situación y con ayuda hoy pueden vivir mejor. http://bit.ly/1qVO67N

UNAM Ced. Prof. 1467928‏

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