La cocaína, al estimular el sistema nervioso central, provoca una mayor frecuencia en los latidos del corazón y contrae los vasos sanguíneos.

Ante este malestar la persona puede consumir la sustancia nuevamente para disminuir las molestias, generando mayor tolerancia a la misma y aumentando el riesgo de desarrollar una adicción. Además de tener problemas cardiovasculares, con consecuencias fatales como infartos al corazón.

UNAM Ced. Prof. 1467928‏

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